15 de abril de 20262 min de lectura
¿Necesitáis de verdad una wedding planner?
La respuesta honesta es no. Podéis organizarla vosotros. Otra cosa es si os compensa.

Aunque sea tirarnos piedras a nuestro propio tejado: no, realmente no necesitáis una wedding planner para ser capaces de organizar vuestra boda. Sois dos personas que os podéis ayudar entre vosotros y normalmente tenéis un año o año y medio por delante, ya sea por las tardes, por las noches o los fines de semana. La capacidad la tenéis.
Que podáis no significa que sea la mejor opción. Los problemas no aparecen al principio, aparecen cuando se acerca la fecha y el propio día. Así que aquí van los pros y los contras de las dos vías.
Organizarla vosotros: lo bueno
- No pagáis honorarios, y ese ahorro es real.
- Tenéis el control absoluto: la información os llega directamente de los proveedores.
- Si os gusta planificar y organizar, va a ser un año precioso para vosotros.
Organizarla vosotros: lo que cuesta
Perderéis mucho tiempo y acumularéis bastante estrés: coordinar a todos los proveedores, comprobar que ninguno os falla, llevar el control de lo pagado y lo pendiente, saber a qué hora llega cada uno a montar o a probar.
Y hay un riesgo alto de que se escape algo, simplemente porque no estáis acostumbrados a organizar una boda. Creéis que algo está cerrado y falta un detalle, falta un cable, o esa canción concreta que queríais en ese momento concreto.
Lo más caro es lo último: el día de la boda no desconectáis del todo. En vez de estar charlando, riendo y disfrutando, estáis pendientes de que las cosas estén en su sitio a su hora y de que nadie se equivoque.

Con wedding planner: lo bueno
- Os ahorráis el tiempo y el estrés, porque hablamos nosotras con todo el mundo y os lo pasamos ya masticado.
- Tenéis acceso a proveedores de confianza, no solo a los que encontráis en internet o en Instagram: una lista de gente que sabemos que trabaja bien, y a menudo con opciones más económicas de las que encontraríais por vuestra cuenta.
- Está todo coordinado y el día de la boda fluye, porque llevamos meses ensayando precisamente eso.
- Disfrutáis de verdad, porque no os ocupáis de nada: ni el día de la boda, ni el día antes, ni la semana antes.
Con wedding planner: lo que cuesta
Está el coste de los honorarios, que depende de la wedding planner que elijáis y del alcance que contratéis.
Y está lo otro, que cuesta más de lo que parece: hay que delegar. Muchas parejas siguen queriendo estar en todo, preguntarlo todo y saberlo todo. Si habéis contratado a alguien, dadle ese voto de confianza y dejadle hacer su trabajo.
Dadle unas vueltas, haced vuestra propia lista de pros y contras, y mirad si de verdad la necesitáis.
Basado en un vídeo publicado en TikTok
